jueves 6 de agosto de 2009

Lo que un día fue no será

Cuando empezó El Club de los Cotorros, hace ya poco más de 7 años (DEAM!), pertenecer a esta fina institución era algo mas bien deshonroso, es decir, que ser soltero implicaba un defecto o algo indeseable, osea que el pensamiento común era que el tener a una mujer (novia ú lo que fuera), era un requisito para ser normal, o que aumentaba tu valor como hombre.
Aprovechando esta nueva etapa del sítio, me gustaría compartir mi nueva visión sobre El Club, lo que pienso ahora sobre ser soltero. Tengo ya dos años y cinco meses pasados de soltero y vaya que ha cambiado mi forma de pensar.
Para mí el ser soltero no tiene nada de malo, al contrario, ser soltero es todo un privilegio. Un hombre soltero es un hombre libre de explorar todo su potencial, para concentrarse en mejorar su persona, disfrutar a sus amigos, conocer mujeres, ir a donde quiera sin tener que dar explicaciones o pedir permisos, disfrutar de una buena borrachera sin terminar regañado, enfocarse en su desarrollo profesional, pasar el domingo completo haciendo absolutamente nada, etc. etc. etc. y más etcéteras.
Ya escuché a alguien decir "Pero la mayoría de estas cosas las puede hacer uno aún teniendo novia" si si si, pero no es tan cool.
Y bueno, pegado a esto, creo que la mejor (si no la única) forma de conocer a una mujer que realmente valga la pena, es ser, pensar y sentirse uno, como un hombre que vale la pena. Si uno va por la vida "necesitando" una mujer, lo que se va a encontrar son frikis, no las mujeres inteligentes, divertidas, seguras y atractivas que nos gustan a todos.

Masomenos eso resume mi pensar, redondeando entonces al tema planteado por LF:
El Club de los Cotorros, S.C. NO es un club al que da verguenza pertenecer.

Y re-empezando esto con un título de El Principe, para que se note el ánimo.

5 comentarios:

  1. Totalmente cierto. El Club de los Cotorros se ha seguido reinventando. Tanto que los papeles se han invertido en cuanto a la cotorrez de cada uno -no para todos cabe destacar- hemos descubierto muchas cosas y sí en efecto ser cotorro no me avergüenza.
    ResponderSuprimir
  2. OMG!! que gusto ver que han vuelto de las cenizas!

    Ya extrañaba el club, tan bonito que escriben y tan simpáticos ustedes

    xoxo
    ResponderSuprimir
  3. A mi nunca me ha dado vergïenza pertenecer al club, a diferencia de algunos otros que sentían que la soltería era una maldición o una enfermedad como el cancer o el VIH (dificiles de curar, pero si sigues el tratamiento, puedes salvarte).
    No se a que se deba esto, si a vocación o simplemente a procastinación. El caso es que yo estoy orgulloso de pertencer a un club con gente tan "fina" como ustedes.
    ResponderSuprimir
  4. si si... yo también creo todo eso, pero quién era la princesa libélula?
    ResponderSuprimir
  5. si... quién era la pricesa libélula???
    ResponderSuprimir